Monday, 5 February 2018

Belgrado, Беoград, Serbia

Belgrado, capital de Serbia y antigua capital de la antigua Yugoslavia.

Belgrado es una de las ciudades más antiguas de Europa, con una historia que se remonta a casi 7000 años, con frecuencia convulsionada al ser escenario de enfrentamientos entre las potencias que dominaron sucesivamente la región. Los primeros asentamientos aparecieron con la cultura prehistórica de Vinča hacia el 4800 a. C. En el siglo III a. C. se asentaron los celtas, y más tarde, los romanos fundaron la ciudad de Singidunum.

Mi viaje y llegada a Serbia fue por carretera desde Rumanía. Aquí cruzamos la frontera.


Llegando a nuestro destino por la noche. Ahí tenemos el parlamento.


Como en otros países, el parlamento es un lugar caliente de recuerdos y protestas.

 

Construido en 1936, un bonito edificio a cualquier hora del día, y la noche.


Belgrado es una ciudad muy verde, con preciosos edificios e iglesias, calles modernas que conservan su historia y recuerdan su pasado.



Cambios de guardia en un edificio oficial, aquí vemos a cinco mujeres en acción.

 

Aunque Belgrado cuenta con hoteles muy modernos, otros históricos y muy lujosos,


no hay nada como vivir como un serbio, casas con historia, vistas auténticas..., (aunque algunos vecinos tengan que llevar mucho cuidado en su balcón al regar las plantas) 

 

En el centro de la ciudad se encuentra la Fortaleza de Kalemegdan.

Kalemegdan es la parte más antigua de Belgrado, y durante siglos la población de la ciudad se concentró solamente dentro de los muros de la fortaleza. La primera mención de la ciudad se produce cuando fue fundada en el siglo III a. C. como Singidunum por la tribu celta de los escordiscos, que había derrotado a las tribus de Tracia y Dacia que anteriormente vivían en el fuerte y sus alrededores.



Tras numerosas batallas, el emperador bizantino Justiniano I reconstruyó la fortaleza alrededor de 535. En los siglos posteriores ésta sufrió una destrucción continua bajo el asedio ávaro, y cambió de dueños en función de continuas invasiones hasta el siglo XII, en que se asentó el primer Imperio serbio. 

Tras la Batalla de Kosovo de 1389 y la invasión turca, la ciudad se convirtió en zona divisoria del Reino de Hungría y el Imperio otomano. Después, durante el corto período de dominación austriaca (1718-1738)​ Kalemegdan fue reconstruida y modernizada prácticamente como ha llegado al siglo XX, sólo deteriorada por los daños causados en la Primera y, sobre todo, la Segunda Guerra Mundial. El nombre Kalemegdan deriva de dos palabras turcas: kale (fortaleza) y meydan (campo de batalla).

 
Desde la fortaleza contemplando las vistas y el río Danubio, el río más importante de Europa.


Las vistad desde la fortaleza son impresionantes, desde cerca el Danubio aún impresiona más.

 

Por mi pasión al baloncesto Serbia siempre ha sido una referencia de tradición a este hermoso deporte. Prueba de ello es que casi en cada calle, barrio, nos encontramos a gente de todas las edades jugando partidos, practicando el tiro, pardres enseñando a sus hijos a jugar...

A pesar del mal tiempo, de canastas y o pistas deterioradas, la gente juega a todas horas.

  

 
No hay mejor forma de vivir y sentir el baloncesto en Serbia que asistiendo a un partido del Estrella Roja de Belgrado, jugándose la final de la Liga Adriática. Aquí con mi amigo Raúl, otro jugón del baloncesto.



Uno no puede irse de Belgrado sin visitar el Templo de San Sava, la iglesia ortodoxa más grande de Europa y una de las más grandes del mundo. 

Dedicado a San Sava, fundador de la Iglesia Ortodoxa Serbia, el Templo de San Sava fue construido sobre el lugar donde presuntamente sus restos fueron incinerados en 1595 por los turcos otomanos.